Después de las salidas de Kendry Páez, Giuliano Galoppo y Matías Galarza Fonda, River redujo a dos la lista de futbolistas que no son considerados por el cuerpo técnico: Fabricio Bustos y Matías Viña. Los defensores continúan entrenándose de manera diferenciada mientras buscan una salida.
El caso de Bustos depende directamente de River, ya que el club es dueño de su pase. El defensor surgido de Independiente tuvo contactos para regresar al Rojo y también apareció Rosario Central como alternativa, aunque el mercado argentino cerró y el jugador mantiene como prioridad la posibilidad de emigrar.
La situación de Viña es más compleja porque su pase pertenece a Flamengo. El uruguayo tiene una obligación de compra de USD 4,5 millones si alcanza el 50% de los partidos, por lo que River decidió mantenerlo apartado para evitar que se active esa cláusula mientras intenta encontrar una solución contractual.




